
Namibia es un país increíble que combina desiertos impresionantes, vida salvaje y paisajes de otro mundo. Lo primero que sorprende es el desierto del Namib, con sus dunas gigantes de color naranja, especialmente en Sossusvlei. También está Etosha, un parque nacional donde puedes ver elefantes, leones y jirafas en libertad. La capital, Windhoek, es pequeña pero acogedora. En la costa, Swakopmund ofrece actividades como sandboarding y paseos en quad.
Aunque las carreteras pueden ser complicadas, recorrer el país en coche es una aventura inolvidable y muchos más lugares que conoceréis en esta ruta a Namibia. Si buscas naturaleza y aventura, Namibia es un destino que no te decepcionará.
Ahora comenzaremos con los lugares que podéis visitar en Namibia.
Windhoek
La capital de Namibia es Windhoek, la que suele ser la entrada de los turistas que vienen a explorar todo lo que hay que ver en este país. Si tenéis pensado moveros en coche para buscar algo, lo más probable es que lleguéis aqui para buscar algún supermercado y realizar alguna comprar comida para pasar los días, incluso queráis comprar carbón si os surgiere haceros una barbacoa.
La ciudad de Windhoek no destaca como la ciudad más interesante que visitar. Pero no cabe duda que os tengáis que perder la oportunidad de visitar la Iglesia Christuskirche y dar algún paseo, también podéis visitar los Jardines del Parlamento o el museo de la Independencia.
Parque Nacional Etosha
El Parque Nacional de Etosha debe de estar en vuestra lista de lugares que visitar en Namibia, para muchos se considera la joya de la corona. Es completamente enorme se trata de una superficie de más de 22.000 kilómetros cuadrados, nominado como el mejor lugar para hacer un safari por libre, viviréis una experiencia inolvidable.
Recomendable pasar unos cuantos días para poder ver tanto el este y el oeste, recorriendo sus carreteras y pasando la noche en sus diferentes campamentos. Comparando este safari con otros, en este la acción viene alrededor de los Waterholes en otros suele ser perdiéndose por diferentes caminos.
Verás varias jirafas asustadas agachándose para beber mientras que están asustadas por ser atacadas, facóqueros divirtiéndose dándose baños en el barro, grupos de cebras caminando juntos al tanto por si aparecen depredadores, preciosos elefantes buscando algo para refrescarse. Guepardos y leopardos también habitan en Etosha, sobre todo los leones son los que veréis fácilmente.

Donde cada día empieza la aventura es en Okaukuejo, Halali y Namutoni y también son las tres principales zonas de alojamiento. Los dos primeros tienen charcas súper chulas para ver animales. En Halali hay una pequeña donde, al atardecer, siempre aparecen bichos a beber agua. Si tienes suerte, puedes ver rinocerontes de cerca, y la verdad es que es una pasada. Es de esos momentos que te dejan con la boca abierta. En Okaukuejo acuden animales durante todo el día al gran abrevadero.
El arte rupestre de Namibia
En la zona noreste se encuentran lugares especiales que no debéis de perderos. Uno de ellos es el Twyfelfontein, se dice que existe más de 3000 petroglifos con una antigüedad de los 2000 a los 6000 años. Dura una hora aproximadamente visitar esta zona en el que va acompañado de un guía, os llevara a ver algunas obras hechos por los bosquimanos.
La siguiente parada que merece la pena es el Damara Living Museum, que quiere decir Museo Vivo, donde conoceréis la forma de vida y las tradiciones de una de las tribus más importantes del país. Verás cómo usan plantas para curarse, aprenderás sus bailes, sus juegos y hasta cómo hacen fuego desde cero. Y si te apetece, puedes llevarte un recuerdo hecho a mano por ellos.
Por último de camino al macizo de Brandenberg donde se encuentra la última parada y una de las pinturas más importantes de Namibia, la White Lady. Fue descubierta a principios del siglo XX. Para algunos representa la llegada de una mujer blanca de la zona del Mediterráneo y para otros es nada más que un chaman que se pinto de blanco para destacar. No os podéis perder estos lugares.
Spitzkoppe
Un cambio de paisaje llena de aventura, una forma rocosa que te deja sorprendido. Para disfrutar de un bonito atardecer en esta zona de la parte oeste es recomendable que le dediquéis una noche a acampar de noche en el Parque de Spitzkoppe.
Los planes en este lugar cambian ya que podréis hacer trekkings con un guía que os enseñaran la flora y fauna, animales en libertad como órix o cebras, visitar pinturas rupestres, disfrutar con el cielo estrellado de noche, recorrer variopintas formaciones rocosas como el famoso arco The Bridge.

Swakopmund y Sandwich Harbour
Swakopmund una ciudad donde los colones alemanes empezaron a construir sus pimeras casas en 1800. Un paseo por esta ciudad y observar su legado arquitectónico y lo más interesante es esta ciudad es su famoso tour a Sándwich Harbour.
Este tour tiene una duración de más o menos medio día que os recogerán en vuestro hotel, dura unas 6 horas, en donde pasaréis por zonas plagadas de preciosos flamencos rosas. Las dunas de más de 90 metros a pie de playa, viviréis una adrenalina inolvidable cuando vuestro guía os suba y os baje a toda velocidad en su 4×4. Disfrutar más tarde de las vistas si la niebla no molesta al mar desde lo alto de alguna duna. A la vuelta asomaros por la ventana para poder observar algunos animales salvajes que viven por ahí.
Desierto del Namib
Viste alguna vez árboles con una antigüedad de más de 1000 años, esta es el número que se supone que tienen los árboles que se encuentran en Sossusvlei, se encuentra en el desierto de Namibia central. Hace tiempo esto fue un pantano fértil, pero a lo largo del tiempo se convirtió en un desierto por el viento que movió las dunas y que eso consiga que se cortara el agua que corría hasta el lugar. El resultado fue similar a la de la arcilla seca agrietada, pero de color blanco, poblados por los árboles en forma de palos torcidos , de color negro que siguen luchando por mantenerse en pie llevando más de mil años así.

Esta zona atesora un sinfín de dunas míticas a la que se permite el acceso. La Duna 45 es perfecta para subirla antes de la puesta de sol y disfrutar desde ahí del ocaso. También esta el Big Daddy que se trata de una enorme duna que te llevará más de una hora subiéndola pero al final valdrá la pena ya que te regala unas estupendas vistas por encima del Deadvlei.
Para visitar esta zona, recomendable acampar en la zona del interior del parque, tendréis acceso una hora antes por la mañana a la zona de las dunas, perfecto para disfrutar del amanecer. Desde ahí también podréis ir a ver el Sesriem Canyon, que se trata de un cañón de unos 30 metros de profundidad.