
Se trata de uno de los destinos más interesantes de África y de la cuarta isla más grande del mundo. La Isla Roja es llamada así gracias a su geografía, debido a la gran cantidad de endemismos se considera uno de los sitios más interesantes de nuestro planeta. En ella encontrareis fauna y flora única, los lémures son los más conocidos y lo más impresionante es que se pueden ver hasta 72 especies de ellos. Parques nacionales llenos de animales y si le añades la opción de caminar por la avenida de los Baobads, relajarte en playas paradisíacas llenas de cultura, te acabarás enamorando de este destino.
Hay que tener en cuenta al planificar el viaje si quiere abarcar en muchos destinos, no tendrás otra opción que pasar unas cuantas horas en la carretera. Los traslados por Madagascar son largos y pueden llevarte unos cuantos días, sobre todo si usáis los taxi-brousse. Determinar cuántos días se necesitan para conocer Madagascar no es tarea fácil. Para explorar sus principales atractivos, lo ideal sería disponer de al menos un mes. Sin embargo, como sabemos que no todos cuentan con tanto tiempo, recomendamos un mínimo de dos semanas, aunque tres serían lo más adecuado para disfrutar mejor del viaje.
Si planeas viajar a Madagascar, es importante tener en cuenta la época del año, ya que las carreteras no siempre están en buen estado. Aunque el clima varía según la región, en términos generales, la temporada de lluvias va de noviembre a abril. Si visitas el país en estos meses, es posible que no puedas acceder al Parque Nacional Tsingy de Bemaraha debido a caminos intransitables.
La mejor época para viajar suele ser de mayo a octubre, con julio y agosto como los meses de mayor afluencia turística, aunque sin llegar a ser masificada. Durante estos meses, las temperaturas pueden descender hasta los 4ºC y es un momento perfecto para ver ballenas en las costas de Saint Marie. Sin embargo, los periodos entre abril y junio, así como entre septiembre y noviembre, suelen ser ideales, ya que las temperaturas son más agradables y la fauna se muestra más activa, evitando la ola de los meses más fríos.
Antananarivo, la capital del país
Antananarivo, o simplemente “Tana”, no es la ciudad más atractiva, pero tiene un ambiente más parecido al de un pueblo que al de una gran capital. Vale la pena dedicar unas horas a recorrerla para conocer otra faceta de Madagascar.
Su lugar más emblemático es el Palacio de la Reina o Rova, antigua residencia del reino de Merina en los siglos XVII y XVIII, y más tarde de los gobernantes de Madagascar en el XIX. Recientemente restaurado, es un sitio interesante para comprender la historia colonial del país. Como el museo tiene poca información escrita, lo ideal es contratar un guía.
Otro sitio destacado es el Museo Palacio de Andafiavaratra, antigua residencia del primer ministro Rainilaiarivony en el siglo XIX. Aunque el edificio muestra signos de deterioro, ofrece una buena panorámica de la parte histórica de la ciudad.
Si te sobra tiempo, una parada en el Mercado de Analakely es una excelente opción. Es un lugar lleno de vida y perfecto para adentrarse en la cultura local. Pasear por mercados como este es, sin duda, una de las experiencias imprescindibles en Madagascar.

Nosy Be
La mayoría de los destinos que visitaremos destacan por su impresionante naturaleza. Pero si en algún momento necesitas relajarte, Nosy Be es el lugar ideal. Este archipiélago, ubicado en la costa noroeste del país, alberga algunas de las playas más hermosas de África.
Nosy Be, cuyo nombre en malgache significa “Isla Grande”, es la más extensa y cuenta con lujosos resorts donde alojarse. Aun así, vale la pena explorar otras islas cercanas como Nosy Manitra, conocida como la “Isla Perfumada” por sus plantaciones de ylang-ylang, vainilla, cacao y caña de azúcar. También puedes hacer un recorrido en barco por Nosy Komba, Nosy Tanikely y Nosy Sakatia, destinos perfectos para los amantes del mar.
Las aguas que rodean estas islas son de las más biodiversas del océano Índico y albergan el segundo arrecife de coral más importante del mundo, con más de 400 especies de coral. Si te gusta el buceo, aquí tendrás la oportunidad de ver tiburones ballena, rayas mobula y ballenas jorobadas.
En comparación con otras zonas de Madagascar, Nosy Be cuenta con más desarrollo turístico, sobre todo por la gran afluencia de visitantes europeos, en especial italianos, gracias a los vuelos asequibles de Air Madagascar desde Milán. Aun así, el turismo masivo sigue estando lejos de ser un problema aquí.

Parque Nacional Isalo
Madagascar es un auténtico paraíso natural, y sus parques nacionales son una visita imprescindible para disfrutar de su increíble biodiversidad. Entre ellos, el más famoso es el Parque Nacional Isalo, situado a unos 700 kilómetros al sur de Tana.
Este parque ofrece varias rutas de senderismo, todas con guía obligatorio, que pueden durar desde medio día hasta tres jornadas con opción de acampada. Durante el recorrido, podrás ver lémures en libertad, como el de cola anillada o el marrón, además de espectaculares paisajes con montañas, cañones, cascadas, palmerales, lagos y formaciones rocosas únicas.

Explorar el Parque Nacional Tsingy de Bemaraha y Antsirabe
Seguro que en algún momento has visto una foto de las impresionantes formaciones rocosas del Parque Nacional Tsingy de Bemaraha.
Este lugar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece un paisaje único formado por miles de agujas calcáreas moldeadas por la erosión del agua a lo largo de más de 200 millones de años. Se trata de un auténtico laberinto de piedra que se puede recorrer a través de varias rutas y puentes colgantes, aunque no es recomendable para quienes sufren de vértigo. Con un poco de suerte, aquí es posible avistar al sifaca de Decken, un lémur de pelaje blanquecino que, lamentablemente, está en peligro de extinción.
Es importante tener en cuenta que el acceso a esta zona de Madagascar solo es posible en la estación seca, ya que las carreteras que llevan hasta allí son de pista. Si viajas entre noviembre y abril, lo mejor será descartarlo de tu itinerario.

Isla Santa María
Madagascar, con unos 5.000 kilómetros de costa y varias islas a su alrededor, tiene muchas playas para disfrutar si necesitas un descanso. Una de las más conocidas, además de Nosy Be, es la Isla Santa María, también llamada Sainte-Marie o Nosy Boraha, situada al este de la isla principal.
Con una longitud de 45 kilómetros, la isla cuenta con numerosas playas de arena blanca, aunque las más hermosas se encuentran en la vecina L’Île aux Nattes. Lo mejor es que tiene un aeropuerto al sur de la isla, que conecta con Tana. Se pueden ver restos de sus barcos hundidos en las aguas de Baie des Forbans, así como un cementerio de piratas cerca de la capital, Ambodifotatra.
Santa María no solo es un paraíso para los amantes de la playa, sino también para los buceadores. Entre los meses de verano y principios de otoño, es posible avistar a las imponentes ballenas jorobadas en sus aguas.

Parque Nacional de Ranomafana
El Parque Nacional de Ranomafana es otro de los lugares imprescindibles para visitar en Madagascar. Se encuentra en una de las zonas más húmedas de la isla, lo que lo convierte en el hogar de numerosas especies raras tanto de flora como de fauna. Entre ellas, destacan los lémures de frente roja, el sifaca de Milne-Edwards, el lémur grande del bambú y el lémur dorado. Además, en este parque se han registrado 90 especies de mariposas, 112 de ranas, 22 de reptiles, 22 de serpientes y 118 de aves, de las cuales 30 son endémicas.
El parque ofrece 7 rutas, que varían entre 10 y 20 kilómetros de longitud. Dependiendo del tiempo disponible, puedes optar por rutas de entre 3 y 4 horas, o embarcarte en recorridos más largos, de varios días, con pernocta en tiendas de campaña dentro del parque. Esta última opción te permitirá disfrutar de una experiencia más auténtica y te ofrecerá más oportunidades para avistar animales.

Avenida de los Baobabs y Morondava
Otro de los símbolos más representativos de Madagascar es la famosa Avenida de los Baobabs. A unos 20 kilómetros de Morondava, este lugar te dejará sin aliento al ver más de dos docenas de baobabs de una especie única en la isla: los Adansonia grandidieri.
Con más de 30 metros de altura, caminar por esta avenida es como pasear entre gigantes de más de 800 años de antigüedad. Los africanos conocen estos árboles como Renala, que significa «madre del bosque», pues tienen una gran importancia cultural.
La mejor hora para visitarlos es al atardecer, cuando el paisaje se llena de colores que lo hacen aún más mágico. Si te interesa, puedes unirte a un tour desde Morondava con guía en español para descubrir todos los secretos de este increíble lugar.
